Recapitulación

07/02/2017

 

Fue durante el destierro cuando todas las fuerzas del universo

nos empujaban hacia el desastre de los días sin más brújula

que un único árbol en mitad de todos los caminos. Hablo de Teneré

y los desiertos del insomnio y la fiebre. Hablo de alguna buhardilla

en las ciudades próximas a los polígonos industriales del Vallés.

Hablo del infierno en el casco antiguo de Palma

o de la muerte fulminante

                                         (de la inocencia)

                                                           en alguna callejuela entre la niebla

y las dos torres de Valencia. Hablo de cualquier otro lugar

inverosímil, donde quise desafiar al trueno y también a la luz

que lo precede. Desde entonces alguien sigue mis pasos

con la misma atención con que me ausculto cada noche

y dejo luego que la sangre fluya suavemente hacia las gárgolas

y los acantilados del alba. No voy a poder dormir en siglos

ni abandonar esta vigilia sin pausas, este cuadro infernal,

este revuelo interminable de amapolas que me arde en las manos

y deja su ceniza imaginaria en mi pecho. Parece que Dios

brota en algún lugar muy adentro, pero que sólo se manifiesta afuera.

 

  

Anuncios

Alguien me está esperando ahí afuera
entre la escarcha y el fuego, el resplandor harapiento de los elementos,
la voz ronca de quien ordena las galaxias
según su nombre auténtico y se coloca un manto estrellado
sobre los hombros y la híspida, electrizada cabellera
cayendo como rayos y truenos sobre mi piel clueca,
el cántico hechizado de las viejas sirenas, el grito
del ángel y el clamor de las comparsas
camino del infierno o de la tierra,
la presencia escondida y difusa con la que llevo intercambiando
secretos y suspiros desde siempre. Desde el principio
de las constelaciones, los astros, mi edad verdadera.

Arqueología subterránea

Nos han encerrado en una simple gota de agua. Nos entregaron un sobre lacrado con todas nuestras pertenencias. Sabemos que en su interior sólo puede haber unos cuantos folios escritos con caligrafía apretada, unas hebras de vello reseco y unas gotas de perfume sobre la tinta desleída de unas pocas palabras, pero no podemos abrirlo y confirmar su contenido – por eso seguimos escribiendo.

Intentamos recordar.

[ Pero esta especie de burbuja parece tener vida propia. De repente estalla, como si fuera una célula enferma, y dicen que se descompone en otras muchas, pero eso no podemos asegurarlo. Sólo sabemos con certeza que cada vez quedamos menos aquí adentro y se va extendiendo el rumor de que los desaparecidos, aunque invisibles, siguen todavía entre nosotros. A veces, hasta nos parece oírlos, cuando llenamos sus tumbas con la leche fría del alba y los canes negros gimen, entonces, asustados ]

****

De  Los pliegues ocultos

Editorial Calima. Colección Territorios 2006

[…]

23/06/2015


Esta generación no verá satisfechas sus ilusiones

y la próxima no sabrá reconocer el mérito

de este trabajo a contracorriente

de construir a medias y destruir por completo.

 

Pasión Impresa, 1984noesdificil

Hipertelía, 1982

30/04/2015

hipertelia-1982retablo

Poema de papel

28/04/2015

image